Mi visita al yacimiento de Numancia

En 2017 se cumplieron 2.150 años de la caída de Numancia y para conmemorar esa fecha, se realizaron diversos eventos y actividades a lo largo de todo el año tanto en el propio yacimiento de Numancia como en el Museo Numantino y otros espacios.

En concreto, el primer fin de semana de agosto se llevó a cabo la representación “Numancia” donde se mostraría la historia de la ciudad hasta su caída. Cada año, se representa una parte de su historia pero en el 2017 y con motivo del 2.150 aniversario, se mostró una obra que resume los acontecimientos por los que pasaron los numantinos hasta que la ciudad cayó en manos de los romanos.

numancia portada

¿Y qué mejor ocasión para decidirme a visitar Numancia de una vez por todas? El fin de semana se presentaba lleno de actividades y eventos a los que había que sumar la exposición de Playmobil en el Aula Arqueológica de Garray y también la exposición de Schulten en el Museo Numantino. Ésta última ya la había visto en el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid en Alcalá de Henares pero, aún así, quise volver a visitarla en Soria.

Cómo llegar

En mi caso y al no disponer de vehículo propio, fui en tren desde Alcalá de Henares hasta Soria en un viaje que duró aproximadamente unas tres horas. La estación de tren de Soria está algo retirada así que hay dos opciones: tomar un taxi o ir andando hasta el centro.

Yo escogí la última opción así que tiré de maleta y Google Maps dispuesta a subir y subir hasta que llegué al centro de la ciudad y a mi hotel en unos veinte minutos aproximadamente. Es un camino factible y si vas lleno de emoción como yo, antes de que te des cuenta estarás en todo el meollo soriano.

Este fin de semana hizo muy buen tiempo así que, mientras esperaba a que llegaran mis amigos, aproveché para dar una vuelta y llegar hasta la Plaza Mayor, desde donde me dirigí a la tienda de Numanguerrix.

plaza mayor soria

Para moverse por el centro de la ciudad lo mejor es olvidarse del coche y pasear; todo está cerca y merece la pena caminar e ir descubriendo pequeños rincones llenos de encanto. Mención especial a la Alameda de Cervantes, también conocida como la Dehesa, situada enfrente del Museo Numantino y un lugar estupendo para relajarse después de comer.

Para llegar hasta Garray, la localidad situada a los pies del yacimiento de Numancia, tuve la suerte de contar con el coche de los amigos que me acompañaron en este viaje. Se tarda apenas unos 10 minutos y es muy emocionante ver la silueta del yacimiento desde la carretera.

En caso de que no cuentes con coche particular, hay autobuses que llegan hasta Garray desde Soria pero quizá merece la pena pagar un taxi y no depender de horarios.

Una vez en Garray, tan solo hay que subir por la calle en la que se ven chalets y el propio camino te llevará a Numancia. De nuevo, puedes subir en coche hasta el yacimiento, ya que cuenta con parking gratuito, o darte un paseo cuesta arriba y disfrutar de las vistas.

El Museo Numantino: “Schulten y el descubrimiento de Nvmancia”

Por supuesto, el Museo Numantino es una visita obligada una vez que estemos en Soria. Allí se exhiben materiales arqueológicos relacionados con la historia de la provincia de Soria dedicando un lugar especial a la cultura celtíbera.

museo numantino

Cuando fui yo, además de la exposición permanente en la que se pueden ver materiales procedentes de Numancia, también se podía visitar la exposición temporal “Schulten y el descubrimiento de Nvmantia” por lo que la experiencia fue más que completa.

A pesar de que fui en fin de semana y precisamente un fin de semana en el que había varias actividades en Garray y en Numancia, no había demasiada gente por lo que pudimos pasear a placer y observar de cerca algunos de esos objetos míticos que durante años solamente había visto en fotos.

Garray: diorama de Playmobil en el Aula Arqueológica

El Aula Arqueológica de Garray es uno de esos sitios que engañan. En la calle principal del pueblo vimos un Playmobil gigante junto a una pequeña puerta que anunciaba la exposición del diorama. Una vez dentro, no pudimos menos que sorprendernos gratamente.

Las fotos no hacen justicia al nivel de detalle que tenía ese diorama, a las escenas que se desarrollaban en cada rincón y al cuidado puesto en esa elaboración.

clicks numancia

Actualmente y mientras escribo este artículo (abril de 2018) ya no se exhibe el mismo diorama que vi yo, “El cerco de Numancia” pero sí se puede ver otro que recrea la batalla de las Termópilas entre los espartanos y los persas y que abre un ciclo de exposiciones conocido como “Grandes Batallas de la Historia

Dentro del aula, además, hay una pequeña tienda de regalos en la que entretenerse un buen rato.

clicks romanos

El yacimiento de Numancia

Y por fin llegamos al plato fuerte, la visita al yacimiento. Hay que hacer reserva previa en este enlace, o cuanto menos yo prefiero siempre ir sobre seguro en este aspecto.

Ya antes de entrar al yacimiento, merece la pena echar un vistazo alrededor, respirar profundamente y poner a trabajar la imaginación. Se respira cierta melancolía allí pero también una energía persistente que al final te provoca una emoción profunda, como si te despertara algo dentro.

O al menos es lo que me pasó a mí 😛

yacimiento numancia

La visita comienza con un pequeño audiovisual a modo de introducción y después, el guía nos recibe frente al obelisco en el que figuran los nombres de los grandes guerreros numantinos.

David, nuestro guía, nos enganchó a todos desde el primer momento con su desparpajo y naturalidad a la hora de hablar de la historia de Numancia, derribando algunos mitos pero sin hacer que los sucesos perdieran ese toque épico que tienen hoy día.

No hablaré de la historia del yacimiento ni de lo que allí se puede ver porque es ampliamente conocido y además… hay que ir. Hay que ir a Numancia, hay que pasear por sus calles e imaginar la ciudad llena de vida, tejer la historia conforme el guía para desenredando la madeja.

Las casas reconstruidas me parecieron un acierto y un elemento muy didáctico tanto para adultos como para los niños (por cierto, yo iba con un niño, el hijo de unos amigos, y quedó fascinado).

casa numancia

Por último, una recomendación: llevad prismáticos si podéis. Cuando llegamos a la zona romana de la ciudad, David, el guía, nos habló de las estructuras blancas que se habían colocado en los lugares en los que habían estado los campamentos de Escipión. En mi caso, pude verlas a simple vista, aunque con cierto esfuerzo, pero es mucho mejor si nos adelantamos y llevamos algo que nos permita localizarlos con más facilidad. Y una vez más, dejad volar la imaginación como si fuerais un numantino asediado contemplando los campamentos romanos.

Y a la salida, parada obligatoria en la tienda. Allí hay merchandising de todo tipo y de precios muy varias y también libros además de las publicaciones de Desperta Ferro. Y lo más importante especialmente en verano… ¡una máquina con bebidas frías! A nosotros nos fue especialmente útil porque pasamos mucho calor viendo el yacimiento (aquí una se quemó el cuello).

Desfile de tropas romanas y numantinas: el enfrentamiento entre Escipión y Retógenes

Por la mañana, asistimos al espectáculo del enfrentamiento entre romanos y numantinos que tuvo lugar en la calle principal de Garray. A pesar de lo que pueda parecer, no había una asistencia demasiado masiva y al repartirse la gente a lo largo de toda la calle pudimos verlo con mucha comodidad.

Fue un momento ideal para abrir boca respecto a la representación que tendría lugar al caer la tarde y me encantó ver a la gente prestando atención a las palabras que se dedicaron Escipión y Retógenes, dejando cada uno clara su postura en el conflicto.

desafio retogenes y escipion

No deja de ser admirable la entrega y la pasión de estos vecinos de Garray que siendo actores amateur, lograron transmitir ese “algo” especial que se respiraba en las calles del pueblo durante todo el día.

Demostración de tácticas del ejército romano y “Nuane”

Tras este espectáculo, bajamos al río donde pudimos ver desfilar al ejército romano y también una demostración de las tácticas que solían usar en la guerra.

Aquí un consejo: yo me senté en primera fila bajo el potente sol de mediodía porque no quería perderme ni un pestañeo de nadie, pero si no toleráis bien el calor es mejor que busquéis un sitio con sombra. Para que os hagáis idea del calor que hacía, no pude hacer fotos con el móvil porque se había sobrecalentado y la cámara no funcionaba.

ejercito romano

Y después de ver a los legionarios romanos, llegó la representación de “Nuane”, una obra en la que vemos la historia de Numancia desde el punto de vista de las madres y las esposas, reivindicando el importante papel de las mujeres en la sociedad celtíbera. Fue una obra tan emotiva con una puesta en escena tan sencilla pero a la vez tan potente que apenas se escuchaba una voz.

nuane

“Numancia”

Y por la tarde, llegó la hora de subir hasta el Auditorio de la Hoya en Garray. Mi recomendación es subir tempranito porque las entradas no están numeradas. Aunque seguramente se ve bien desde cualquier ángulo, yo quería estar cerca y de frente así que “obligué” a mis amigos a una larga espera primero hasta que abrieron las puertas y segundo, hasta que empezó la representación 😛

cerco de numancia

Aquí es donde se ve el enorme trabajo que hace la Asociación Cultural Tierraquemada para traer a la vida los hechos que hicieron famosa a la ciudad de Numancia. Más de 200 actores de todas las edades se movían por la escena entrando y saliendo, tanto por el lado romano como por el lado numantino, y pudimos ver tanto escenas localizadas en el Senado de Roma como asambleas numantinas pasando por escaramuzas y careos entre ambos bandos. La música y los efectos están muy bien cuidados y acompañan perfectamente a los hechos.

Un consejo: llevaos algo de abrigo, la bajada de temperatura fue brutal cuando empezó a anochecer

funeral numancia

El final emociona. Sabes lo que va a pasar pero aún así, emociona verlo y acaba una sobrecogida. Por suerte, tras la representación hubo un fin de fiesta en Garray donde pudimos comer unos montados y probar cerveza artesana mientras escuchábamos el concierto de un grupo local.

Y para concluir, un paseo por las callejuelas de Garray, oscuras y silenciosas conforme nos alejábamos del tumulto. Un broche perfecto a un fin de semana cargado de emociones y sentimientos.

Y es que yo viví Numancia y desde entonces Numancia también vive en mí.

atardecer numancia

 

Licenciada en Historia en la Universidad de Alcalá y dedicada desde hace años a los celtas de la Península Ibérica, emprendí esta aventura en forma de blog para dar a conocer a estos desconocidos que son los pueblos celtibéricos. Huyo de los mitos, busco el rigor histórico y muestro aquí los resultados de mis estudios e investigaciones contados de forma amena para que a nadie le dé pereza leer Historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *