Los héroes de Numancia

Numancia es uno de esos hitos de la Historia Antigua de nuestro país que ha llegado a convertirse en un símbolo de resistencia frente al invasor romano aunque no fue la única ocasión en la que los habitantes celtibéricos mostraron su tenacidad a la hora de enfrentarse a Roma.

El relato que hizo Apiano en la parte dedicada a Iberia de su Historia Romana y sobretodo el romanticismo decimonónico ensalzaron la resistencia de Numancia, pasando por el Siglo de Oro durante el cual el propio Miguel de Cervantes escribió su tragedia “El Cerco de Numancia”.

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Numancia, por Alejo Vera Estaca (1880)

Los héroes de Numancia

Esta fama y los sentimientos nacionalistas que ha despertado en las últimas décadas han convertido a Numancia en un signo patriota. Esto ha llevado a interpretaciones muy libres de los sucesos y a la invención de muchos datos que no tienen ningún respaldo histórico, de la misma forma que ha ocurrido con el lusitano Viriato o el cántabro Corocotta.

Y hablando de nombres propios, son pocos los que conocemos entre los pueblos celtibéricos pero en el caso de Numancia han llegado a nosotros concretamente los nombres de seis jefes celtíberos gracias a las fuentes clásicas. En este artículo hablaré de ellos con el mayor rigor posible, ciñéndome a lo que nos cuentan los escritores grecorromanos y dejando a un lado las interpretaciones interesadas. No es mi intención hacer ningún tipo de revisionismo histórico sino presentar los datos tal y como los tenemos en las fuentes.

Caro

Fue elegido por numantinos y segedenses para liderar a los guerreros. Según Apiano era tenido por belicoso así que quizá fue esa la razón de su elección. La gran hazaña de Caro fue la de acabar con la vida de 6.000 soldados romanos aunque falleció ese mismo día al ser alcanzado en una persecución algo desorganizada. Ese día fue el 23 de agosto, considerado nefasto por los romanos desde aquellos hechos.

Ambon y Leukon

Unifico a estos dos nombres ya que lo único que sabemos de ellos es que fueron los dos jefes elegidos por los arévacos para sustituir a Caro tras su muerte.

Litennon

Pidió la paz a Claudio Marcelo poniendo a su disposición a los belos, titos y arévacos. El general romano aceptó y pidió rehenes a los que liberó posteriormente.

Retógenes

Según Apiano se le conocía con el apodo de El Caraunio. Este nombre ha sido objeto de diversas interpretaciones. Una de ellas, la más aceptada, es la de Wilhelm von Humboldt quien expuso que viene de gara -alto- y unea -país o tierra-, es decir, que vendría a significar “el de las tierras altas”. Junto a otros jóvenes de Numancia, superó el cerco impuesto por Escipión a la ciudad para acudir a Lutia y pedir ayuda. Los ancianos advirtieron a Escipión quien castigó a los jóvenes de la ciudad cortándoles la mano derecha. Retógenes, sin la ayuda necesaria, regresó a Numancia donde acabó suicidándose junto con los jóvenes que le siguieron.

Megara

Este jefe es nombrado por haberse atrevido a plantear condiciones de paz a Pompeyo tras engañarle con una hábil estrategia en la que, tras hacerle creer que los celtíberos se retiraban, provocó que numerosos soldados romanos cayeran en trampas instaladas alrededor de Numancia.

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Inscripción en el monumento de Numancia (imagen de celtibericahistorica.com)

Analizando los pocos datos que tenemos acerca de estos caudillos se puede ver la confirmación de dos costumbres sociales muy conocidas entre los pueblos celtibéricos: la elección de los jefes por parte de una asamblea, como por ejemplo en el caso de Caro, y la devotio, ésta última deducida del episodio de Retógenes, quien quizá se hizo acompañar de aquellos que le habían jurado lealtad y que, por tanto, se dieron muerte al mismo tiempo que él cuando éste decidió acabar con su vida.

Hoy día, pocos de estos nombres resuenan ya y el eco del pasado se hace cada vez más débil, aunque somos muchos los que aún insistimos en darles voz de nuevo. Y allí, en Numancia, en la tierra bañada con la sangre de estos caudillos, se eleva un monumento en su memoria para evitar el olvido. Consiste en un obelisco inaugurado en 1905 por Alfonso XIII; en uno de sus laterales y rodeados por una corona de laurel, aparecen los nombres de los héroes de Numancia: “Ambón, Leukón, Litennon, Megara y Retógenes”.

Bibliografía

JIMENO MARTINEZ, A. (2005), Numancia, símbolo e historia. Ediciones Akal
APIANO (2006) Guerras Ibéricas. Aníbal. Alianza Editorial (trad. Gómez Espelosín, F.J.)

Licenciada en Historia en la Universidad de Alcalá y dedicada desde hace años a los celtas de la Península Ibérica, emprendí esta aventura en forma de blog para dar a conocer a estos desconocidos que son los pueblos celtibéricos. Huyo de los mitos, busco el rigor histórico y muestro aquí los resultados de mis estudios e investigaciones contados de forma amena para que a nadie le dé pereza leer Historia.

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