Las cerámicas de Numancia

Imagen de Numanciasoria.es

Imagen de Numanciasoria.es

Siempre que voy a un museo con alguien observo que las vitrinas en las que se exponen cerámicas son prácticamente ignoradas para ir hacia aquellas que tienen materiales más atractivos como espadas o joyas. Quiero comenzar este artículo reivindicando la importancia de las cerámicas para la Historia y la Arqueología para intentar que dejen de ser consideradas simples “vasijas”: la tipología de las cerámicas ayudan a la datación cronológica de un yacimiento y su decoración nos puede descubrir influencias entre pueblos distintos y por tanto, posibles vías de comercio. El análisis de su contenido nos habla de la alimentación de quienes las usaron y también de las necesidades de almacenaje de los habitantes de un poblado o ciudad y por tanto, de su demografía y economía de producción. Por último, los motivos decorativos nos pueden hablar de mitología, creencias o de la vida cotidiana. Por todo ello, la próxima vez que aparezca la tentación de pasar de largo de cuencos, copas o vasijas, parad unos instantes y tratad de deducir qué nos están contando esas piezas de las personas que las usaron.

La cronología de las cerámicas de Numancia

Famoso Vaso de los Guerreros de Numancia (imagen de Celtiberia.net)

Famoso Vaso de los Guerreros de Numancia
(imagen de Celtiberia.net)

Una vez hecho mi alegato pro-cerámicas, hablaré de aquellas que son más conocidas en el mundo celtibérico: las cerámicas numantinas. Lo primero que hay que mencionar para tenerlo presente son los problemas cronológicos que plantea la estratigrafía de Numancia y que han dado pie a varias teorías acerca de la datación de estas cerámicas. A lo largo de los años y en sucesivas excavaciones, se han identificado varios estratos que corresponden a ciudades celtibéricas y a una ciudad romana, la fundada después del famoso asedio a Numancia en el año 133 a.C.

El conflicto viene porque la ciudad romana se levantó aprovechando el antiguo trazado celtibérico y parece ser que hay algunos estratos en los que es difícil discernir dónde acaba la ciudad celtibérica y dónde empieza la ciudad romana. Desde Taracena en 1924 pasando por la teoría de Wattenberg en 1959 y las posteriores rectificaciones de Romero en 1976 y Sacristán en 1986, han sido muchos los intentos de clarificar con exactitud las fases de Numancia y ello ha afectado también a la hora de datar las cerámicas de las que voy a hablar. Hoy día podemos decir que la cronología de estas piezas, tanto las policromas como las monocromas se ubica en el siglo II a.C. según el contexto arqueológico de las últimas excavaciones.

¿Cómo son las cerámicas de Numancia?

Plato de los Peces

Plato de los Peces

La cerámica de Numancia representa un unicum dentro de la cerámica celtibérica, algo que debemos tener presente puesto que no podemos extrapolar sus características a las piezas de otras zonas. Seguramente ese tipo de vajillas pertenecían a familias pudientes. Su fabricación era meticulosa: los análisis muestran que se usaba una arcilla concreta de la zona sin apenas impurezas, es decir, que se lavaba antes de usarla para obtener un acabado más fino y regular mediante el proceso de levigado.

Las piezas parecen estar hechas con tornos de rotación continua ya que su grosor es uniforme y se les daba forma a partir de una sola pella de arcilla. Hay excepciones como en el caso de copas, cantimploras o vasijas grandes, que fueron hechas con dos piezas y lo mismo ocurre con las asas y las molduras. Las trompas, en cambio, se fabricarían a partir de planchas superpuestas unidas y en este caso, no se utilizaría el torno. El secado de la arcilla se produciría seguramente en el interior de las viviendas junto al hogar para evitar la humedad ambiental y posteriormente, se cocerían en hornos. Las piezas muestran que se usaron distintos tipos de cocción (oxidante o reductora) según el acabado que se buscara. Se cree que habría varias fábricas produciendo este tipo de cerámica; la homogeneidad tecnológica en función de los usos determinados de las piezas (almacenamiento, cocina o vajilla) parece mostrar una fabricación más industrial que artesanal.

El simbolismo de las cerámicas de Numancia

Jarra de Castilterreño de Izana con decoración similar a la numantina (M.A.N)

Jarra de Castilterreño de Izana con decoración similar a la numantina (M.A.N)

La decoración de las piezas, además, parece apoyar la idea de una producción en serie. El repertorio iconográfico se repite al igual que los motivos y composiciones, basados en formas geométricas dando lugar a un arte abstracto e incluso conceptual. La observación de los motivos decorativos aluden a una exaltación de los valores indígenas: guerreros, escenas de doma, danzas, animales sagrados… Esas figuras geométricas nos proporcionan una increíble visión acerca de aquellos principios que prevalecían tras la toma de Numancia, ideas heredadas de los antiguos pobladores de la ciudad.

Es precisamente esta profusión decorativa y la policromía que muestra lo que hace que la cerámica numantina sea diferente al resto de cerámica celtibérica aunque en yacimientos de los alrededores han aparecido piezas muy similares: es el caso de lugares como Castilterreño de Izana (a 26 kilómetros de Numancia), Castejones de Calatañazor (a 37 kilómetros) e incluso Las Quintanas y Cuesta del Moro de Langa de Duero, a 97 kilómetros de distancia.

Para concluir, aunque disfrutemos enormemente de la excepcionalidad de las cerámicas de Numancia, no olvidemos la importancia del resto de cerámicas para conocer y comprender cada vez mejor a los pueblos celtibéricos.

Bibliografía

BELLIDO, A. (2003), “Las cerámicas polícromas de Numancia: las jarras de doma” en Celtiberia, nº 97, pp. 47-64

BURILLO, F. (2008), “La cerámica celtibérica” en Cerámicas hispanorromanas: un estado de la cuestión, pp. 171-187

GARCÍA, M. (1997), Caracterización arqueométrica de la producción cerámica numantina, Universidad Complutense de Madrid

JIMENO, A y otros (2012), “Interpretación estratigráfica de Numancia y ordenación cronológica de sus cerámicas” en Complutum, vol. 23 (I), pp. 203-218

LICERAS, R.; SANTOS, A.; QUINTERO, S.; CHAÍN, A.; DDE LA TORRE, J.I. y JIMENO, A. (2012): “Nueva iconografía en una vasija de Numancia”. En VII Simposio de Celtíberos: nuevos hallazgos, nuevas interpretaciones. Preactas. Daroca.

Licenciada en Historia en la Universidad de Alcalá y dedicada desde hace años a los celtas de la Península Ibérica, emprendí esta aventura en forma de blog para dar a conocer a estos desconocidos que son los pueblos celtibéricos. Huyo de los mitos, busco el rigor histórico y muestro aquí los resultados de mis estudios e investigaciones contados de forma amena para que a nadie le dé pereza leer Historia.

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