Desperta Ferro «Arqueología e Historia» nº 25: «Los celtíberos»

Los celtíberos representan a uno de esos pueblos de la Antigüedad que son conocidos por todo el mundo pero sobre los que hay todavía un sinfín de incógnitas. Ese aura de misterio y desconocimiento ha provocado el interés de la gente sobre este pueblo y también, por desgracia, que hayan surgido mitos y leyendas que cubren de forma infructuosa esos huecos desconocidos.

Este número de Desperta Ferro no rellena esos huecos pero sí derriba algunos de los mitos creados acerca de los celtíberos asumiendo que hay aspectos de la vida de este pueblo que por el momento no conocemos y que no es necesario «inventar» nada ni realizar suposiciones que no tienen una base firme y contrastada.

Desperta Ferro «Los celtíberos» es una revista más que recomendable para actualizar los conocimientos acerca de los celtíberos que se tienen hoy día y también como pequeño manual de consulta pues abarca prácticamente todos los aspectos de la vida de estos pueblos como veremos a continuación.

La celtización de la Península Ibérica

Este primer artículo es imprescindible para conocer las teorías acerca de cómo llegó la influencia celta a los pueblos peninsulares. Tras una introducción repasando la historiografía acerca de este fenómeno, se concluye que existieron en España dos grupos celtas: los de influencia atlántica y los que tuvieron contactos con los pueblos del sur y levante.

Por último y tras hablar acerca de los celtas del Bronce atlántico y los celtíberos, se pasa a analizar las huellas celtas que hay en el lenguaje, los topónimos, las tradiciones y la cultura, evidenciando así el paso y la perduración de lo celta en distintos aspectos de Hispania.

desperta ferro celtiberos

La génesis de los celtíberos

Una vez que hemos comprendido cómo llega la influencia celta a la Península Ibérica, pasamos a ver de dónde procede el pueblo de los celtíberos, celtas cuya evolución e influencias se diferencian con claridad de los celtas continentales.

Este carácter mixto se debe al contacto con tartesios, íberos y otros pueblos y no hace que los celtíberos sean «menos celtas» que otros pueblos europeos. De hecho, presentan una evolución desde el Celtibérico Antiguo en la que se aprecian los castros, las jerarquías, los ritos, la casta guerrera y la importancia de la ganadería.

El apogeo del mundo celtibérico

En torno a los siglos III-I a.C se produce el apogeo del mundo celtibérico en el que se aprecia la estructura social celta sin demasiadas diferencias sociales y apoyada en la idea de la familia extensa y no nuclear, como hacen los íberos.

La convivencia se basa en pequeños asentamientos rurales que se integran con la vida en la ciudad a modo de pequeñas ciudades-Estado. Esto nos indica que nunca existió una conciencia de Estado celtibérico y mucho menos un ejército profesional común. Cada pueblo o tribu se proveía de los propios campesinos armados y aquellos que poseían caballos, un elemento de prestigio.

Estas ciudades no presentan construcciones monumentales, de lo que se deduce que sus habitantes no tenían cargas impositivas ni existía un tesoro estatal. Esto no quiere decir que no tuvieran riquezas pues sabemos que poseían elementos fabricados en oro y plata.

desperta ferro celtiberos

Fuego y carroña: el mundo funerario de los celtíberos

Sin duda, uno de los aspectos que más llaman la atención acerca de los celtíberos es su visión de la muerte y sus formas de enterramientos, lideradas en popularidad por la exposición de los caídos en batalla ante los buitres para ser devorados por éstos y llevados hasta el cielo. Este artículo contiene una reflexión muy interesante acerca de este ritual.

Las necrópolis constituyen una importante fuente no solo de cultura material sino también acerca de las creencias y la sociedad. La dificultad que entraña el estudio de las necrópolis es que no todas han seguido una misma evolución y que sus elementos cambian según la zona geográfica por lo que hay que tener cuidado con las interpretaciones.

De la misma forma hay que evitar caer en dicotomías como armas=tumba de hombre y joyas=tumba de mujer porque las evidencias han demostrado en muchas ocasiones no cumplir con esos parámetros.

Los ciclos cotidianos de la vida celtibérica

Este artículo dedicado a la vida cotidiana es especialmente interesante ya que se aleja del mundo de la muerte y de la guerra que suele asociarse por defecto a los celtíberos para hacer hincapié en los modos de vida de estos pueblos.

Comienza haciendo un repaso por todas las tareas derivadas directamente de la subsistencia como el trabajo en los campos de trigo y cebada, la recolección de frutos y hierbas medicinales y el pastoreo de ganado sumando también las tareas de aprovechamiento de la madera y la caza de los bosques.

De ahí enlaza con todo lo relacionado con el trabajo textil de la lana, la piel y la madera para finalizar hablando de la alfarería y la metalurgia, todo ello acompañado de listas de útiles y herramientas hallados en yacimientos y que han proporcionado la información acerca de sus modos de trabajo.

desperta ferro celtiberos

Una religión alusiva. Espacios de culto, dioses y rituales de los celtíberos

La religión de los celtíberos siempre ha llamado mucho la atención precisamente porque apenas conocemos algunas pinceladas de la misma. Hay pocas fuentes documentadas y muchos de ellas, como las aras, aparecen sin un contexto que nos pueda proporcionar más información.

Una de las cosas más destacables es la aparente ausencia de templos y espacios arquitectónicos de culto aunque eso no quiere decir que no tuvieran lugares rituales como bosques, cuevas, montañas o ríos que podrían decorarse con estatuas, cintas, altares o cualquier otro detalle hecho de materiales perecederos y de los que no nos ha quedado constancia.

Por otro lado, no conocemos sus panteones al completo, ni los mitos ni los ritos ni los posibles calendarios sagrados que seguían. Lo máximo que se puede hacer es tratar de completar esta información mediante la comparación con otros pueblos celtas pero teniendo en cuenta que no podemos asegurar nada.

Por último, tras mencionar posibles rituales de protección del individuo, su hogar y las murallas de su ciudad, la autora concluye con una interesante crítica a la habitual interpretación de cazoletas, escaleras y canalillos como lugares de sacrificios rituales.

Lengua y epigrafía celtibéricas

El último artículo de la revista trata acerca de la lengua celtibérica y la define como una lengua indoeuropea de familia céltica con signario paleohispano o íbero levantino y alfabeto latino. Apenas se conocen unas mil palabras y muchas de ellas se repiten o son demasiado concretas por lo que la traducción es complicada.

Buena parte del conocimiento del celtibérico viene por las inscripciones en monedas que, a partir de la Segunda Guerra Púnica, casi siempre suelen mencionar el nombre de una ciudad. Además, existen otros soportes como las téseras de hospitalidad, placas, láminas e inscripciones en aras.

Compra la revista
Para adquirir esta revista, haz clic en el siguiente enlace: Desperta Ferro «Arqueología e historia» nº 25: «Los celtíberos»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *