Arqueología e Historia “Desperta Ferro”, nº3: “El tesoro de la Mercedes”

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El tratado de Amiens

El contexto político de la Europa de principios del siglo XIX nos lo ofrece Francisco Gracia Alonso, catedrático en la Universitat de Barcelona y apasionado de la época napoleónica. Los numerosos bloqueos en varios puertos, la aparición de reinos y repúblicas independientes y los tratados de paz firmados entre naciones provocaron que poco a poco Gran Bretaña quedara aislada en el escenario europeo. Sus pretensiones permanecían en pie especialmente en cuanto a conseguir el dominio del mar y ampliar su imperio colonial pero varios problemas internos como el hambre, las luchas de religión o las crisis sociales hizo que buscara un paréntesis durante el que recuperarse.

Es en este contexto en que Gran Bretaña y Francia firman un acuerdo de paz que llevará a la firma del Tratado de Amiens el 25 de marzo de 1802 tras algunas argucias de Napoleón que el autor del artículo nos detalla. A pesar de todo, Gran Bretaña ratifica el tratado ya que le permitía mantener su dominio en el mar. Sin embargo, el Tratado de Amiens apenas duraría un año: el 20 de mayo de 1803, se declararía de nuevo el estado de guerra entre Francia y Gran Bretaña al negarse ésta última a cumplir uno de los puntos del tratado acerca de la isla de Malta.

El viaje final de la Mercedes

Un colaborador de lujo nos habla del último viaje de la Mercedes. Se trata de Francisco Fernández González, director del Museo Naval entre otros numerosos títulos y consejero y colaborador del Órgano de Historia y Cultura Naval de la Armada. La Mercedes salió del Ferrol en dirección a Lima junto con la fragata Clara con la misión de recoger “caudales y frutos preciosos” que llevar a España. Tras cumplir con ello y cierta demora causada por la nueva guerra entre Inglaterra y Francia, la Mercedes deja Lima en dirección a Montevideo para hacer una parada y continuar rumbo a Cádiz.

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El autor nos habla acerca de las condiciones previas de la Mercedes: tenía poca velocidad de navegación y además había varios enfermos a bordo tras sufrir las lluvias y altas temperaturas del Cabo San Vicente. En esa situación se encontraba la fragata cuando el 5 de octubre de 1804 la flota a la que pertenecía se encuentran con barcos ingleses con los que se inicia un combate. Este enfrentamiento conllevaría la voladura de la Mercedes de cuya tripulación sólo se salvarían 48 personas.

La recuperación de la Mercedes

Sobre la recuperación del pecio naufragado y la disputa con la empresa arqueológica Odyssey nos hablan James Gold, defensor de los derechos españoles en la protección de su patrimonio cultural subacuático ante los tribunales de Estados Unidos en el caso de la Mercedes, y Elisa del Cabo de la Vega, coordinadora del mismo caso y miembro de la Delegación Española ante la UNESCO en la Convención de Protección de Patrimonio Cultural Subacuático. Tras hablar brevemente del  caso de la Galga y la Juno, dos barcos españoles hallados por la empresa estadounidense Sea Hunt y que conllevó la primera acción internacional respecto a la protección del patrimonio subacuático, nos cuentan lo sucedido con Odyssey y la Mercedes.

A pesar del aparato legal creado para la protección del patrimonio cultural subacuático creado por la UNESCO en 2001 y al que España se adhirió en 2007, la empresa Odyssey hizo uso de varias artimañas para hacerse con los tesoros de la Mercedes ocultándolo ante las autoridades internacionales con excepción de Gibraltar, de donde recibieron apoyo para trasladar los materiales a Estados Unidos. Tras un largo proceso en los tribunales durante el cual Odyssey hizo lo posible por no devolver los tesoros de la Mercedes, en 22 de diciembre de 2009 se falló a favor de España, rechazando el Tribunal Supremo varias reclamaciones por parte de Odyssey, quien tuvo que hacerse cargo de compensaciones económicas.

Caudales, frutos y otros efectos

Carmen Marcos Alonso, subdirectora del Museo Arqueológico Nacional, será quien nos hable acerca del cargamento de la Mercedes, ya que participó como testigo en el proceso judicial sobre la fragata, en las inspecciones técnicas de sus bienes depositados en Florida y en su recogida y traslado a España. Las monedas eran la parte más importante de la carga, pues entre ellas se encontraban incluso muestras de acuñaciones para el Secretario del Despacho de Hacienda, lamentablemente hoy desaparecidas. En esta época existían ordenanzas para las cecas, que tenían que cumplir ciertas normas para la acuñación.

fragata-mercedes-desperta-ferroAdemás de este casi millón de pesos, la Mercedes también cargaba distintos metales, artículos de lujo como la lana de vicuña y plantas medicinales como la quina o la ratania. En Montevideo se cargaron productos como sebo, cueros y pieles de animales exóticos como lobos marinos, jaguares o chinchillas y como detalle peculiar, se hallaron también tres cajas de oro dedicadas a contener rapé.

La fragata del rey Nuestra Señora de las Mercedes

Aunque no se conservan los planos concretos de la Mercedes, gracias a los planos de otros barcos y a los estudios de Francisco Fernández González, quien ya nos habló del viaje final de la fragata, podemos saber cómo era. Según la documentación, el barco fue botado el 15 de noviembre de 1788 y fabricado en el Real Astillero de la Habana. La guerra entre España, Francia y Gran Bretaña había provocado la evolución de tipos navales en los últimos años en busca de constantes mejoras. Fue en esta época cuando las fragatas como la Mercedes comienzan a tener prioridad por encima de los navíos tradicionales.

Los elementos de construcción serían los habituales de la época: madera de roble para los elementos principales, madera de pino, cedro y caoba cubana, y por último, planchas de cobre para el casco sumergido. Las partes de los barcos que no se modificaron fueron la arboladura y el velamen y la artillería fue cambiando según los conflictos, aunque en este campo siempre predominó Gran Bretaña. El autor del artículo nos proporciona detalles muy precisos acerca la forma de construcción de las fragatas de la época.

El último día de la Mercedes

De la parte más cotidiana del fatídico día en que la Mercedes voló por los aires nos habla Susana García Ramírez, conservadora jefe del Área de Investigación del Museo Naval y comisaria de la exposición temporal “El último viaje de la fragata Mercedes. La razón frente al expolio”. En una primera parte del artículo nos lleva hasta el momento del rancho, estimando el menú a base de bacalao (ya que era viernes, menestra, bizcocho, queso, agua y vino, explicando con detalle el papel de cada uno de estos alimentos.

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Poco a poco nos desgrana la vida cotidiana en el barco, desde los oficiales hasta los grumetes pasando por médicos y otros profesionales mencionados con nombres y apellidos gracias a la documentación que ha llegado hasta nosotros. En la última parte del artículo se centra en la figura de Diego de Alvear, capitán de navío que regresaba a España tras 8 años en América y que se salvó al trasbordar a la Medea, algo que no ocurrió con su familia que permanecía en la Mercedes cuando voló por los aires. Por último, menciona a José Manuel de Goycoa, comandante de la Mercedes que también falleció.

El pecio Deltebre I

El último artículo de este número no se refiere a la Mercedes pero sí a otro capítulo de recuperación de patrimonio subacuático de nuestro país y corre a cargo de Gustau Vivar y Rut Gell, ambos especializados en Arqueología Subacuática y vinculados con las excavaciones del Deltebre, Este barco formaba parte de la flota británica que atacó Tarragona en 1813 para romper la línea de fortificaciones francesas en el contexto de la Guerra de Independencia.

pecio-deltebre-desperta-ferroEl Deltebre era un barco de transporte en el que se trabaja desde 2009, por lo que los autores advierten que aún hay mucha información por descubrir acerca de este pecio. Además de un detallado listado acerca de su carga, basada principalmente en munición de distinto tipo y calibre, los autores hablan acerca del método de trabajo subacuático y de las problemáticas que presenta en concreto la zona de la desembocadura del Ebro debido al fango y a las aguas en constante movimiento.

 

Licenciada en Historia en la Universidad de Alcalá y dedicada desde hace años a los celtas de la Península Ibérica, emprendí esta aventura en forma de blog para dar a conocer a estos desconocidos que son los pueblos celtibéricos. Huyo de los mitos, busco el rigor histórico y muestro aquí los resultados de mis estudios e investigaciones contados de forma amena para que a nadie le dé pereza leer Historia.

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